1. Leé el poema en papel
Disfrutá la lectura pausada, la tipografía y la ilustración en la página contigua. El libro está pensado como un objeto para ser subrayado, releído y compartido.
Poesía aumentada · Lectura, imagen y música original
Un libro de poemas que se vuelve experiencia: en cada doble página, el texto y su ilustración; en cada código QR, una pieza musical creada con inteligencia artificial a partir de ese mismo poema. Lectura, imagen y sonido se entrelazan para que la poesía no se quede quieta en el papel.
Disponible en Amazon. Si preferís, primero podés explorar capítulos y poemas.
Arnaldo Benítez escribe poesía desde la experiencia personal y lo cotidiano. Las huellas de mis estaciones reúne textos escritos a lo largo del tiempo, acompañados por ilustración y música como expansión sensorial, sin reemplazar la voz humana que los originó.
El libro está organizado en capítulos temáticos. En una página leés el poema y en la otra contemplás la ilustración que lo acompaña. Un código QR al pie de cada texto te trae a este sitio, donde podés escuchar una pieza musical compuesta con inteligencia artificial especialmente para ese poema.
Disfrutá la lectura pausada, la tipografía y la ilustración en la página contigua. El libro está pensado como un objeto para ser subrayado, releído y compartido.
Cada poema tiene un código único. Al escanearlo con tu celular, llegás directamente a su página en línea, donde te espera la versión musical generada con IA a partir de ese mismo texto.
Presioná “play” y dejá que la música —generada con IA a partir del propio poema— acompañe la lectura. Podés leer en silencio, escuchar solamente, o combinar ambas experiencias como más te guste.
Cada capítulo agrupa poemas por clima emocional y temática, acompañados por su música e ilustración.
Tierra roja, selva, lluvia y personajes del pueblo. El paisaje como raíz y memoria afectiva.
La escuelita, las meriendas, los amigos, las madres y los hijos. La mesa como refugio donde la vida cotidiana se vuelve relato.
Enamoramiento, deseo, celebración y ese pulso que cambia como las estaciones del año en la vida de quien ama.
La espera, la ausencia, los trenes que se van y las despedidas que también enseñan y dejan huellas.
El diálogo íntimo con el dolor, la fe, el tiempo y la propia conciencia. Poemas para leer despacio, casi como una conversación con uno mismo.
“Escribo para no olvidar
lo que el tiempo insiste en borrar. ”