Poema 045 · Capítulo V – QUITA ESTACION: Dolor, fe y batallas del alma

Consciencia eterna

Escuchar este poema

Esta melodía y su instrumentación fue producida empleando la herramienta Producer.ai y ajustadas manualmente por el autor.

"Gratias ago cotidie pro conscientia quam nobis dedisti, libero arbitrio, nobis facultatem fruendi creatione tua." Cierro mis ojos y escucho su canto, no encuentro palabras para agradecerle tanto. Envuelve mi cuerpo, energizándome entero, besando mi alma, puliéndome por dentro. Me levanta con un soplo cuando colapso; desbordando su aliento, me cubre en su abrazo. Nacimos tan frágiles en portal materno, pero recibimos su escudo de amor eterno Atesoro su obsequio: el libre albedrío, pues es tan puro su inmenso cariño. Nos hizo tan libres para buscar el camino, con piedras o espinas, solo debes elegirlo. Cuánto ha durado la ceguera, de ver lo evidente que era: que no hizo falta verlo para que existiera, sino creer que exista para que viviera. ¡Cuánta arrogancia nos carcome!, intentando explotar el mundo en su nombre, siendo lo efímero del ser que se arrogue creerse potente con pobres valores.

Escrito por: © 2026 Arnaldo Benítez